Claudia Romero; Liderazgo Educativo para mejorar las escuelas 📖
Claudia Romero es doctora en Educación, investigadora y referente en liderazgo educativo, pero, sobre todo, alguien que habla de escuela desde la experiencia y el compromiso. Su trabajo se centra en cómo el liderazgo puede transformar los centros educativos y convertirlos en espacios más justos, humanos y equitativos. Escucharla en la Facultad de Educación de la UCM no fue solo conocer su libro Liderazgo educativo para mejorar las escuelas, sino acercarnos a una forma de entender la educación donde las personas están siempre en el centro 💛.
Desde el primer momento se notaba que no sería una conferencia al uso, ya que no solo nos habló de teorías, sino que además nos brindó experiencias reales, emociones y retos que viven los directivos todos los días.
Lo que más me impactó fue cómo Claudia nos hizo ver que un director no es solo una persona que está sentada en un despacho quizá, o alguien superior a los demás. El directivo no enseña en el aula, pero su trabajo hace que la enseñanza ocurra de verdad. Genera condiciones, acompaña a los docentes y construye una visión compartida del centro. Pensar en todo lo que eso implica me hizo darme cuenta de lo enorme y complejo que es su papel… y de lo poco que muchas veces se valora, en la mayoría de las veces, casi nada.
También me hizo reflexionar la cruda realidad que compartió: la mayoría de los directivos dedica menos de una cuarta parte de su tiempo a lo pedagógico. El resto se consume en urgencias, trámites y problemas ajenos a la enseñanza, papeleos meramente burocráticos.
Y yo durante la charla me preguntaba: ¿cómo podemos esperar que las escuelas cambien si los líderes no tienen tiempo, apoyo ni reconocimiento para liderar de verdad?
Uno de mis momentos favoritos de la charla fue cuando, al menos para mí, dejó de ser puramente informativa y pasó a tocar algo mucho más profundo. Empezamos a hablar de cómo un buen directivo es capaz de leer su contexto, entender las necesidades reales de su escuela y adaptar lo que está en sus manos a la realidad de cada estudiante, especialmente en contextos más vulnerables.
En ese momento entendí que el liderazgo no es solo organizar o gestionar: es cuidar, escuchar, acompañar y abrir caminos para que todos puedan aprender y sentirse parte de algo 💛. Fue inevitable conectar esta idea con la esencia de mi blog y con mi manera de entender la educación. Para mí, un líder necesita esa capacidad real de escucha y acompañamiento, del mismo modo que ocurre con la inclusión: sin esa mirada atenta y humana, no hay transformación posible ✨.
Pero también me dejó con preguntas en la cabeza: ¿realmente los sistemas educativos están preparados para dar la autonomía que necesitan los directivos?
Muchas veces se espera innovación, pero no se dan herramientas ni apoyo para lograrla. La charla me hizo sentir la importancia de políticas que acompañen, formen y reconozcan a quienes lideran nuestras escuelas, porque sin eso, la tarea es demasiado pesada para una sola persona.
Al final, lo que más me impacta es cómo el liderazgo puede transformar vidas. Me hizo pensar en mi futuro profesional: cómo quiero ser parte de un entorno educativo donde la colaboración, la escucha y la innovación sean la norma, donde los niños aprendan no solo contenidos, sino también ciudadanía y valores desde lo que viven en su escuela 👀💛.
Salí de la charla con la sensación de que el liderazgo educativo no se mide por cargos ni por despachos, sino por la capacidad de escuchar, cuidar y acompañar. Porque cuando un liderazgo pone el corazón en el centro, la escuela deja de ser solo un edificio y se convierte en un lugar donde todos pueden crecer ✨📚
Para terminar, también quiero agradecer a mi profesor Sergio Reyes por brindarnos la oportunidad de asistir a esta conferencia. Gracias a su manera de enfocar las clases y a todo lo que hemos aprendido durante el curso, llegamos a la charla con una base que nos permitió comprender, cuestionar y nutrirnos de las palabras de Claudia Romero de una forma mucho más profunda. Sin duda, experiencias así refuerzan la idea de que la formación universitaria cobra sentido cuando nos conecta con la realidad y nos invita a pensar, sentir y reflexionar sobre la educación que queremos construir ✨.

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